Nuestra historia
Negocio familiar propiedad de un veterano y una mujer
Vibe Otter nació de una mesa de cocina, una cuenta de Instagram que iba creciendo y una mamá muy frustrada.
Todo empezó cuando Laura lanzó "lettuceturnupthebeets", una cuenta de Instagram con recetas para niños, pensada para papás que buscan maneras creativas de que sus pequeños se emocionen con la comida saludable. Conforme crecía su público, también crecían las preguntas: "¿Dónde puedo encontrar todas tus recetas en un solo lugar?"
Nick le sugirió hacer una página web. Fácil, ¿no?
Pues no. Pronto descubrió lo que enfrentan tantos dueños de negocios pequeños y soñadores: el diseño web profesional cuesta miles de dólares, y deja fuera justo a la gente que más lo necesita. ¿La alternativa? Plataformas para hacer tu propia página que prometen facilidad pero entregan pura frustración. Laura probó plataforma tras plataforma, pasando horas batallando con plantillas torpes e interfaces confusas. Lo que iba a ser un proyecto sencillo empezó a comerse sus noches y fines de semana. ¿Te suena familiar? Esa es la trampa: sin darte cuenta, "diseñador web autodidacta" se convierte en un segundo trabajo que nadie pidió.
Ahí fue cuando entró Nick, su esposo, un veterano con mucha experiencia programando. Le construyó a Laura herramientas a la medida que hacían el trabajo pesado, y por fin le dieron la libertad de crear la página web que ella traía en mente desde el principio.
Y entonces les cayó el veinte.
Laura y Nick tomaron una decisión: dejaron atrás el mundo corporativo y convirtieron su solución en una misión compartida. Si pudieron resolver este problema para Laura, también podían resolverlo para los demás.
De eso ya pasó un buen rato. Lo que empezó con una mamá frustrada y un esposo bien ingenioso creció hasta convertirse en Vibe Otter: un negocio familiar, propiedad de un veterano y una mujer, dedicado a hacer realidad el diseño web profesional y accesible para negocios pequeños y soñadores en todas partes.